NUESTRO COMPORTAMIENTO Y EL COVID-19

Actualizado: 31 de ago de 2020





Sabemos por las ciencias del comportamiento que las personas responden a lo que ven, oyen y perciben. Ya sea real o imaginario y en esta época, en este momento muchos tenemos la sensación de que todo está volviendo a la normalidad, que muchos son laxo en seguir los protocolos de salud y otros pocos si lo cumplen, este tipo de ambigüedad afectara la toma de decisiones de las personas.


¿Qué pasa cuando usted sale a la calle y esta en un sitio haciendo fila?, seguro que si las personas están respetando el distanciamiento usted lo imita igual lo respeta.


Los mensajes simples se pueden utilizar para cambiar la narrativa en lo que es normal. Las personas en posiciones de liderazgo pueden comunicarse, señalar y ejemplificar los comportamientos correctos. A nivel corporativo, esto ya está siendo modelado por muchas empresas cerrando sus oficinas en el presente año, y en algunos casos hasta 2021. Este gesto envía una señal al personal de que el distanciamiento físico sigue siendo importante, independientemente de lo que pueda parecer cuando nos dan el mensaje de reactivarnos manteniendo el equilibrio entre la productividad y la salud.


Los profesores de escuelas, colegios y universidades, los líderes comunitarios, los lideres religiosos y los padres en sus hogares, también pueden señalar comportamientos positivos. En primer lugar, conversar y siempre recordar la importancia de mantener el distanciamiento físico, usar tapabocas, etc. Al escuchar y observar mensajes consistentes en múltiples niveles: gobierno, empresas, comunidad y en el ámbito familiar, es probable que las personas se tomen la mejor decisión frente al cumplimiento de las normas.


Para ayudar a contrarrestar el falso optimismo que se puede crear al aliviar las restricciones, se deben reanudar los recordatorios periódicos sobre COVID-19. Estas comunicaciones deben resaltar y afirmar comportamientos positivos, mostrando que muchas personas todavía están siguiendo las nuevas normas sociales: distanciamiento físico, lavado de manos, uso de tapabocas.


El contenido de lo que se comunica es tan importante como el propio mensaje. La gente está actualmente inundada de mensajes que les dicen qué hacer - usar tapabocas, observar distanciamiento social, etc., pero no comunicamos el por qué y el cómo. Cuando los mensajes se sienten abrumadores y difíciles de seguir, es más probable que las personas renuncien a intentarlo por completo.


Desglosar las nuevas normas en pasos prácticos y demostrar por qué es importante, ayudará a las personas a seguir adelante. Las imágenes y pautas que dan ejemplos más concretos de qué hacer al visitar a un ser querido, o de otras actividades en las que las personas pueden participar para que todavía se sientan cerca unas de otras, pueden ser más útiles que decirles que se queden en casa. Además, para muchos, siempre quedarse en casa simplemente no es posible, y las pautas sobre qué hacer cuando sales son más útiles.


Resaltar el hecho de que sus decisiones y acciones tienen un efecto directo en los demás hará que las personas piensen dos veces sobre su comportamiento. Mostrar historias personales de personas que hacen sacrificios para proteger a sus vecinos, seres queridos y otras personas vulnerables, ayudará a que las decisiones individuales se sientan más personales.


Al demostrar que una persona puede salvar la vida incluso de otra persona, que puede ser el sostén de su familia, manteniendo así a toda una familia sana y segura, seguir las medidas de seguridad se sentirá más significativo.


Hay muchas personas que quieren hacer lo correcto, pero tienen miedo de destacarse como las únicas que lo hacen. Al usar un tapobocas cuando sales, o practicar activamente el distanciamiento físico, tus acciones pueden empoderar a otra persona para que haga lo mismo. Usted puede hacer una diferencia, incluso como una sola persona.

¡Imagínemos si cada uno decidiera ser ese ejemplo: qué efecto dominó positivo podría tener esto en nuestras comunidades!


Son tiempos difíciles para todos. Observar los protocolos de salud, especialmente cuando las consecuencias se sienten distantes, puede parecer abrumador. Incluso mientras buscamos promover comportamientos deseables, recordemos practicar la empatía, sabiendo que somos seres humanos imperfectos, a menudo con buenas intenciones, luchando por actuar sobre ellos.


Con un poco de ayuda de la ciencia del comportamiento, podemos aprovechar esas buenas intenciones para establecer una diferencia real, y crear un impacto más positivo.


Fuente: Lois Aryee & Mukta Joshi Behavioral Science Can Teach us 4+ Months into the COVID 19 Pandemic.



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